Turonio, Burbida, Vigo

Autor: César M. González Crespán

Este artículo añade nuevos datos que ayudan a avanzar en el desentrañamiento del origen del nombre de la ciudad de Vigo. Me he encontrado con varias sorpresas, que nunca antes había imaginado, y que me han permitido dar una posible solución. Las teorías nuevas son arriesgadas, pero lo que pretendo es aportar datos que permitan avanzar en direcciones nuevas, que he encontrado en el campo de la lingüística, y también en el de la arqueología.

¿Era el Proto-Euskera la lengua pre-romana que se hablaba en Gallaecia?

Un fósil lingüístico en la toponimia. Los tres nombres Turonio, Burbida, Vigo, nacieron mucho antes que llegaran los romanos a Gallaecia, tal vez tres mil quinientos años antes, y nacieron juntos, aproximadamente. Se refieren a tres áreas distintas, aunque cercanas, de la misma zona, con tres significados diferentes. Lo sorprendente es quién los creó y su significado. Independientemente de que pudieron existir hablas célticas o celtibéricas en la zona, tal vez llegaron a coexistir con otra lengua más antigua, que es la que dio origen a los tres topónimos, el ¡¡¡proto-euskera!!! Lo explico detalladamente más abajo, aunque he podido cometer errores, y el escrito está sujeto a cambios. Este es un tema abierto.

Las conclusiones del escrito me han llevado a pensar que la lengua proto (o paleo)-euskera se habló, además de en la Gallaecia romana, en toda la península Ibérica, Europa, y en todo el mundo, por lo que fue la lengua universal del neolítico.

Otra consecuencia de esta explicación es conocer para que fueron hechos los túneles de La Peneda y de Vigo. Son pre-romanos, datables incluso 400 años a.C. Su fin era enterrar en ellos, al menos a los caciques de los castros, sino a otras personas.

Gandaras de Budiño nombres

Esta foto fue tomada el 24/11/2014, desde los altos de Chenlo. El Sol estaba a punto de ocultarse tras la montaña a mi espalda. Llegué justo a tiempo, no siendo muy buena la luz. Tuve que trepar entre los riscos para encontrar un otero que me permitiera ver el valle sin que los árboles ocultaran la vista, sólo un pino. Los pantanales ya no son prístinos por la acción humana, pero aún quedan restos de lo que fue la zona hace cinco mil años. Las chivas nerviosas por mi extraña presencia.

El Macizo de Turonio

A mediados de la era terciaria, hace unos 30 millones de años, esta parte del macizo galaico, de rocas graníticas y metamórficas, llamada en adelante Turonio, inicia un movimiento de elevación, debido a las fricciones internas de las capas tectónicas, y al movimiento de rotación terrestre, con el consiguiente rejuvenecimiento de las montañas y reactivación de la erosión fluvial. A finales de dicha era terciaria, un movimiento basculatorio, de signo contrario, inicia la transgresión flandriense, que produjo el avance del mar hacia el interior, inundando los valles y creando las rías. A comienzos del período cuaternario, hace un millón de años, los homínidos van avanzando, y se modelan las condiciones ambientales para la irrupción del homo sapiens en la zona, que se produce hace unos veinticinco mil años. Hacia cuatro o tres mil años a. C. se produce la irrupción en el Turonio, como en otras partes de la península Ibérica y del continente europeo, de pueblos de hablas aglutinantes paleo o proto-euskeras, que se asientan en la zona, por la época en que se produce el comienzo de la agricultura y el neolítico.

En aquella época abundaban los pantanales, como las Gándaras de Budiño, la desembocadura del río Tamuxe o el Bao del río Coruxo, y las selvas, como las de San Miguel de Oia, la de Santa María de Oia, la de Coia en Vigo, o la del Monte Aloia.

Macizo de Turonio

Oia es selva en euskera

La llegada de los precursores proto-euskeras a la zona se produjo, probablemente, con la confrontación de los habitantes indígenas primitivos, cazadores y recolectores, que hablaban lenguas guturales. Los cazadores-recolectores no tenían asentamientos estables, debiendo moverse constantemente para buscar presas o frutos comestibles en función de la estación, lo cuál iba en merma de su número. Como consecuencia de lo anterior, los habitantes del Turonio no eran muy numerosos. La superioridad de los proto-euskeras, con un orden social más avanzado, basado en el dominio de la agricultura y ganadería, se manifestó también en el área militar, debido a la especialización en castas sociales de oficios distintos. Esto les permitía tener a su disposición una industria lítica más elaborada que las toscas hachas y bifaces empleados por los cavernícolas. Necesaria también para labrar la tierra. Las huellas dejadas en la toponimia permiten realizar la secuenciación de los hechos, que realizaron probablemente en no más de una campaña. Acontecimientos posteriores semejantes se reprodujeron en la Gallaecia romana, en la dominación sueva, en la invasión musulmana, en el imperio mongol de Gengis Khan o en la conquista de América por Cristobal Colón. La irrupción de una cultura superior produjo la destrucción del orden social preexistente. No se produjo la desaparición de los habitantes indígenas por la llegada de los nuevos pueblos, sino, como en épocas posteriores, hubo una hibridación de los mismos con los recién llegados, con el consecuente enriquecimiento genético.

[Aclaración del autor a 5/7/2015. Habiendo pasado algunos meses desde que escribí este artículo, me he dado cuenta que el lenguaje a que se hace referencia no es exactamente el euskera, como pensé al principio. El euskera o vascuence es una lengua moderna, en todo caso la lengua de referencia es euskera o vascuence antiguo, como se explica. Además de ello, gran cantidad de términos no se encuentra su significado recurriendo al diccionario de esa lengua, sino que han de ser deducidos de acuerdo con las características de las descripciones geográficas que se expresan en los nombres de lugares o ríos concretos, estableciéndose el significado en muchas ocasiones por comparación con las características geográficas de otros sitios con el mismo nombre. La lengua de referencia hablada en la Gallaecia romana era, por tanto, una lengua afín al euskera antiguo, con toda certeza de la misma rama pre-indoeuropea. Esta lengua, como se verá más adelante, y en sucesivos escritos, amplié su alcance hasta adquirir una visión mucho más amplia de la misma, y pudiéndola calificar de Lengua del Neolítico.]

En cuanto al lugar de procedencia de los euskeras antiguos, los indicios apuntan al Asia central.

Tui Aloia

Tui desde el monte Aloia. A la izquierda están los pantanales de la desembocadura del río Louro, que dieron nombre a Tude.

Los hechos, ocurridos hace unos 6.000 años, pudieron ser como sigue

De la lectura de los topónimos, que nos da abundantes datos de como eran los pobladores primitivos del Turonio, antes de que este se llamara así, obtenemos que al llegar al recodo del río Miño donde este se junta con el río Louro (LO-UR-O, la palabra euskera UR, agua, está grabada en este nombre), en esa parte el agua del río Miño no es bebible, porque está en la zona intermareal, aún a veinticinco quilómetros de la desembocadura en el mar, y más en aquella época, con miles de años menos de aluviones fluviales, que hacían que el mar estuviera más cerca, e incluso con un nivel algo más alto, como lo prueban los estudios sobre el tema. Llegaron al montículo que forma la actual ciudad de Tui, junto al pantanal, y le llamaron Tude (T-UDE, pantano de agua salada, o no bebible, ni apta para la agricultura). Tras cruzar una garganta, Louro arriba, llegaron a los pantanales prístinos primordiales de las Gándaras de Budiño, donde hay abundantes especies vegetales, nidifican numerosas aves y hay todo tipo de anfibios, reptiles y mamíferos, en aquella época impenetrables para el ser humano, y por tanto, prístinos, o inmaculados. Un monte a la izquierda, con una tupida selva, lo denominaron Oia (selva en euskera). Este monte sería llamado con posterioridad, a comienzos del siglo VIII, Aloia (AL-OIA, la oia), por los dominadores musulmanes, que se asentaron durante unos treinta años en la ciudad de Tui, el único sitio, junto con La Guardia, que ocuparon de forma estable en Galicia. Fue liberada en el año 739 por Alfonso I.

Muralla ciclópea

Restos de la muralla ciclópea del monte Aloia. Nadie sabe quién la construyó ni para que fue construida. Aunque no muestra restos de luchas, ¿no sería el baluarte defensivo que abre la puerta a las sierras que hay detrás? Prado, Gonda, Vilas, Murxido, Parada, A Granxa. La toponimia de esta región tiene la clave.

Más allá del Pantano. Campamento del bosque frondoso

Una vez que atravesaron los pantanales, llegaron a las terrazas graníticas de Budiño, al que dieron nombre, B-UD-IÑO, es decir, más allá de la parte del pantano donde el agua es dulce, o bebible. En esta zona se han encontrado restos de la edad de la piedra y escrituras rupestres o petroglifos. Siguieron avanzando y llegaron a las planicies de más allá, a lo largo del curso del río Louro, donde la vegetación se tornaba en helechales, castañares y robledos, llegando a P-ORRI-IÑO, la actual Porriño, que significa en proto-euskera, más allá de la hoja, o las hojas, o aplicando correctamente el significado, el asentamiento del bosque frondoso (orri en euskera puede significar hoja de un árbol o de una planta, pero puede significar frondoso), es decir, quizá un bosque de robles, o de castaños, los árboles que se dan con mayor abundancia en esta planicie al lado del río Louro. El sufijo iño, que es abundante en esta zona, puede sugerir en los momentos iniciales de la colonización proto-euskera una acción de ir “más allá” o “más lejos” cada vez. Indica, por tanto, que es una posición avanzada, tal vez un asentamiento o un campamento, militar en caso de que la irrupción de los proto-euskeras hubiera provocado la oposición violenta de los primitivos pobladores de la región. En definitiva “campamento del bosque frondoso”, que más tarde se convertiría en una ciudad. A la derecha, encontraron, más allá, a través de desfiladeros, MONDA-ARIZ, o bien el monte del roble (Mendi y Aritz en euskera actual). ¿Puede haber un nombre más adecuado para llamar al enclave con los bosques de robles centenarios que rodean al balneario de aguas termales?. Poco antes, también encontraron, AU-(R)REAS (Parrochiale suevorum del siglo VI), o bien Areas.

TAMEIGA (Mos): TAM-E-IGA. TAM = MOLINO (el de la Fonte Vella), IGA = Cuesta. “La cuesta del molino”. Obviamente, el molino, y el nombre también, vino después de llevada a cabo esta hazaña, pero esa cuesta la subieron.

Campamento “al acecho” en El bosque de los helechos

PUXEIROS: P-UXE-IRO-S. Quién haya estado en Puxeiros, pero en los montes que lo conforman, no en la carretera que todo el mundo pasa por allí al ir hacia Orense o Madrid, se dará cuenta de cuál es la planta que más abunda, … el helecho. Hay vastos helechales. Cuando vi en la palabra la raíz UXE, al buscarle un significado en euskera, pensé en pantano, pero no encajaba, puesto que es una zona alta, de paso, impropia para que el agua se acumule allí. Por lo tanto lo que me parece más acertado es asociar el término uxe a bosque, con lo cuál uxe no es privativo de pantano, sino que en general se puede asociar a bosque, y unido a IRO, que es helecho en euskera, pues nos da helechal, o bosque de helechos. Este sitio tiene especial importancia para las avanzadas galaikeras. Los nombres de Galiñeiro y Galleiro (Galeiro en gallego) se explican a partir de él, como se verá después. Por tanto no cabe duda que aquí se estableció un campamento”al acecho”, que duró cierto tiempo y desde el cuál se divisaba, y se amenazaba también todos los valles, el Fragoso, que estaba lleno de Fragas (árboles), Cabral, donde había cabras, etc.

Batalla campal en el Meixoeiro. El triunfo del Neolítico sobre el Paleolítico

Los hechos se precipitaron. Los indígenas, nerviosos por la presencia de los amenazantes extraños, se fueron organizando y algunos subieron ladera arriba, cuestas arriba del Meixoeiro. Dominada la montaña por los recién llegados. A medida que los galaikeras fueron avanzando laderas abajo por los terraplenes del Meixoeiro se fueron encontrando con mayor oposición por parte de los habitantes primitivos locales, que fueron convergiendo de los poblados próximos, y un poco más alejados, como de El Castro, en este lugar. El análisis de este topónimo es delicado. No encaja del todo bien en la terminología euskérica, Tal vez pueda contener contaminaciones o raíces de otra lengua. Lo que me parece más acertado es pensar en un cierto origen gutural, producto de algún hecho de naturaleza violenta, en el cuál estuvieran involucrados los pre-proto-euskéricos. Los acontecimientos pudieron ser como sigue. Desde el campamento del bosque de los helechos, los señores galaikeras, llevaron a sus hordas armadas con hachas de piedra finamente labrada, incisa y cortante, representantes del neolítico, de la nueva piedra, con largos mangos de madera firmemente amarrados a la cabeza del hacha, con escudos de madera con los que paraban las piedras arrojadas por sus enemigos. Otra gran ventaja, la superioridad organizativa conferida por su lengua aglutinante, que le permitía relacionarse y organizarse mejor [el euskera actual no es una lengua aglutinante, aunque, al igual que todas las lenguas, pasó por ese proceso]. Del otro lado, los antiguos señores del paleolítico-mesolítico, la vieja piedra toscamente labrada, sin asas ni mayor utilidad que la de usarla de forma arrojadiza. Pero cuando habían lanzado la piedra se quedaban inermes, a merced de las potentes hachas neolíticas de sus enemigos. Carecían por completo de escudos protectores. Su carácter errante, no les permitía tener una industria elaborada que diera origen a estas armas. Otra desventaja era su carácter independiente, poco organizado, manifestado en su rasgo más importante, su lengua gutural, que sólo permitía gruñidos, llamadas y avisos, pero no permitía comunicar rápidamente frases complejas que les permitieran comunicarse y organizarse de forma eficaz. Eran unos simples cazadores. Sus enemigos eran unos soldados de un ejército temible, en aquellos tiempos. Fortalecidos durante años por las largas marchas desde su lugar de procedencia en el Asia central. Los viejos tiempos de sus abuelos, que se enfrentaban a los igualmente temibles osos cuaternarios del Turonio, habían pasado. Los osos habían sido exterminados hacía siglos. Eran cazadores de presas fáciles, cabras, gamos, conejos.

El topónimo ME-IXO-E-IRO puede ser traducido por “el camino más abajo del bosque de los helechos quedó abierto”.

A la vista de la ría

Sin oposición de ningún tipo, los galaikeras continuaron su camino laderas abajo. Los indígenas escapaban a su paso. Cruzaron los pasos de los ríos, hasta llegar al fondo de las vaguadas. Cruzaron Sárdoma y no les llevó mucho tiempo subir las cuestas hasta llegar al Castro sin que nadie se les opusiera. Cuando llegaron a la cumbre establecieron el campamento de VIGO, o VI-GO, “a la vista de la ría, o del río grande, desde lo alto”.

Camino de la fuente

Ese campamento se hizo estable, pero la necesidad de encontrar un aprovisionamiento seguro de agua, les llevo laderas abajo, BUR-BIDA, o “camino de la fuente”. En la zona a media altura de la montaña encontraron peñas y formaciones rocosas de donde manaba abundante agua, con aprovechamientos preparados por los locales. La fuente más próxima que encontraron fue la fuente de la piedra hendida, o FALPERRA, como la llamaron.

Final del camino. En la playa, junto al mar

Laderas más abajo, la enorme playa que habían divisado desde el Castro fue el final de aquel viaje, TUR-ONI-O, junto al mar, en la Playa de El Arenal.

Esta es la historia de cómo llegaron los galaikeras. Trajeron la piedra nueva tallada y fina. Con ellos vino la agricultura. Su reinado duró 3500 años… Hasta que llegaron los romanos. Con el paso del tiempo sus huellas se fueron borrando. Su lengua se fue perdiendo. Pero dejaron sus huellas grabadas en la lengua y cultura de los galaicos. Tan firmemente que su lengua quedó grabada en las piedras, en los montes, en los ríos, en los bosques que habitaron y transformaron. No hay tiempos oscuros. Su lengua está viva. Está en los nombres de los sitios que habitamos. Los nombres que dejaron son nuestros apellidos.

Nen galiñas nen galos (Ni gallinas ni gallos)

Subieron el monte en los altos de Chenlo (CHEN-LO) y Canadelo (C-ANA-DE-LO), de donde se deduce el significado del sufijo Lo, que significa alto. Chen es lo mismo que chan, Chao, o Chau, que es suelo, pero Ana es valle. También están próximos y en los altos CE-LA (Cela) Y ER-BIL-LE (Erbille), con sufijos, tal vez, con significados semejantes. Más hacia allá, cuando se establecieron durante un cierto tiempo en Puxeiros, P-UXE-IRO-S, dieron nombre a un monte que se divisaba a lo lejos desde el lugar, que llamaron, en su lengua aglutinante, Galiñeiro, o bien GAL-IÑE-IRO, que significa, en proto-euskera, “cumbre o cima-más allá, a lo lejos-del bosque de los helechos” (ver euskera actual). Siendo Puxeiros, como dijimos antes, “bosque de los helechos” el lugar que permitió referenciarlo. El significado de Uxe es pantano, pero también bosque, a semejanza de los otros pantanales o bosques de la zona, como Tamuxe, o Tam-uxe, Coruxo, o Cor-uxo (nombre semejante, en variedad dialectal a ude). Otra cumbre a la derecha, vista desde Puxeiros, Galleiro, frente al aeropuerto de Peinador, la llamaron GAL-LE-IRO, es decir, “cumbre o cima-a la derecha-del bosque de los helechos.”

En la zona tuvieron que confrontar la resistencia de los autóctonos, como es de suponer, pero la superioridad militar, consecuencia de su organización, su lengua más eficiente y de su poderosa industria lítica, les permitió una dominación rápida del área.

La llegada a esta zona se produjo en una época en la que abundaban las Oias (Selva en euskera) y los pantanales. El que el agua fuera bebible o no era de vital importancia, también para su uso en la agricultura.

Los topónimos de Gallaecia

Hay una serie de nombres de topónimos en la geografía de Gallaecia, por lo menos en el área estudiada, que es Vigo, que carecen de significado si se emplea el latín como clave para comprenderlos. Es posible que algunos de estos topónimos tengan algún significado en la lengua pre-romana. Esta lengua pre-romana podría ser perteneciente a alguna de las siguientes ramas.

1) Lengua de la familia céltica (arcaica) indoeuropea. No se encuentra en esta lengua sentido a los topónimos.

2) Lengua de la familia indoeuropea de una rama desconocida. En este caso no tendríamos forma de hallar la solución porque lo desconoceríamos casi todo de esta lengua.

3) Lengua pre-indoeuropea. Encontramos en la península ibérica un ejemplo de esta lengua, que es el vascuence o euskera. Podemos utilizar esta lengua como clave para intentar comprender algunos de los topónimos cuyo significado desconocemos, e incluso poner en cuestión algunos que parece que tienen significado en lengua latina.

La llegada de una lengua emparentada con el euskera antiguo o proto-euskera a Gallaecia debió producirse con los inicios de la agricultura en europa, es decir, hace cuatro o cinco mil años. Es posible que en Gallaecia se hubieran hablado lenguas célticas o celtibéricas, o incluso de otras familias indoeuropeas o no indoeuropeas, llegadas con posterioridad al proto-euskera. La toponimia local del entorno de Vigo, Búrbida o Turonio no contiene raíces célticas. La llegada e implantación del latín se produjo a partir de la llegada de los romanos, alrededor de 135 a.C.

Consecuencia de la llegada del latín fue la desaparición de la lengua pre-romana, y la aparición del gallego, gallego-portugués, castellano y otras lenguas románicas.

La pervivencia de raíces semánticas de origen pre-romano, asociadas al significado de los topónimos, que están vinculados a accidentes geográficos, con la ayuda de la lengua utilizada como clave para descifrarlos, permitiría reconstruir el proto-lenguaje.

Para poder separar las palabras aglutinadas, es decir, des-aglutinarlas, se buscan las raíces y se separan, por ejemplo, con guiones.

El Céltico o gaélico tiene poco que ver con las raíces de los topónimos gallegos. Por ejemplo: agua es dŵr (a saber cómo se pronuncia esto) en galés y uisce (el sonido debe ser muy raro) en irlandés; río es afon en galés y abhainn en irlandés; bosque es coedwig en galés y foraoise en irlandés; pantano es gors en galés; fuente es ffynhonnell en galés y fhoinse en irlandés; helecho es rhedynen en galés y raithneach en irlandés; roble es derw en galés y dair en irlandés; montaña es mynydd en galés y sliabh en irlandés; piedra es cerrig en galés (este nombre recuerda al euskera erria y, menos, al castellano piedra) y cloch en irlandés; mar es môr en galés y farraige en irlandés. Como las lenguas célticas son indoeuropeas es lógico que en algunas palabras escritas veamos ciertas reminiscencias con el castellano o el gallego, que son lenguas también indoeuropeas, de la familia latina. Similitudes con el euskera, que es una lengua no indoeuropea, pueden ser debidas a préstamos modernos. Ni que decir tiene que las palabras elegidas anteriormente pueden tener otros sinónimos con significados parecidos.

La fonética del euskera encaja perfectamente con la fonética del castellano, gallego, portugués y gallego-portugués. La fonética de las lenguas célticas no encaja.

En el documento del siglo II d.C. Itinerario Antonino los nombres se explican algunos en latín puro y otros en euskera puro. En el documento del siglo VI d.C. Parrochiale suevorum los nombres no son ni en latín puro, ni en euskera puro. En esos cuatro siglos ha habido una clara mezcla de los dos lenguajes. Las palabras latinas están contaminadas de euskera, que por otro lado, ya no es tan puro. Esto se ve en algunos nombres.

Se puede realizar la construcción de un comparador de las palabras básicas en tres idiomas, con la creación de una base de datos, en gaélico-gales, euskera-batua, gallego, latín, castellano, que permita buscar paralelismos en topónimos de la zona de Vigo y nombres que figuran en el I.A. y P.S.

Eguzki sol

ilargi luna

ur = agua

En lo que sigue vamos a demostrar que se puede obtener el significado de determinados topónimos (nombres de lugares), utilizando el euskera como clave y estableciendo paralelismos con esta lengua.

¿Fue una lengua afín al euskera la lengua pre-romana que se habló en la Gallaecia y en el noroeste peninsular pre-romanos? Esta afinidad no implica que fuera exactamente la misma lengua. Los significados de las palabras del euskera moderno pueden aproximarse, con variaciones de acuerdo con el contexto y las particularidades, de tal forma que palabras semejantes pueden dar significados “algo” distintos. De haber existido esta lengua, se podría llamar Proto-euskera, Galaico antiguo, Paleo-Galaico, Gallaego o Gallaekera. Y habría sido hablado, al menos en la Gallaecia Romana, trascendiendo la extensión de su área a la Galicia moderna, extendiéndose por el norte peninsular, más al norte que el río Duero y, hasta Clunia y los montes Pirineos al este, hasta zonas donde aún hoy se habla esta lengua, el euskera. Es más, esta lengua pudo haber sido hablada en toda la península Ibérica, antes de la llegada de los fenicios, griegos, cartagineses y romanos, y antes de la llegada de las lenguas indoeuropeas, célticas o celtibéricas. Incluso en algunos sitios se postula la vinculación del ibérico con el proto-euskera.

Lo anterior no excluye que hubiera habido lenguas célticas en la península, que por ser lenguas indoeuropeas habrían sido posteriores a la llegada de la lengua pre-indoeuropea, que sería la que habría dado origen a los topónimos que vamos a estudiar a continuación. Como en Galicia, no han dejado huella estas lenguas célticas en los topónimos, cabe pensar que en la época que llegaron los romanos a Galicia, todavía se hablara la lengua pre-indoeuropea, o euskera, habiendo desaparecido en su forma hablada al implantarse el latín. Se conservó, eso sí, en forma de nombres de lugares en toda la geografía gallega. La existencia la clave actual, que es el euskera moderno, permitiría reconstruir esa lengua, al menos en sus aspectos básicos.

La lengua proto-euskera sería, tal como el euskera actual, una lengua aglutinante, con lo cual, los prefijos, sufijos e interfijos, realizan modificaciones sobre la misma raíz, dándole significados algo diferentes.

Varias palabras proceden de un documento escrito del siglo II, llamado Itinerario Antonino, que da ciudades y distancias de las vías romanas. Otras proceden de un documento del siglo VI llamado Parrochiale Suevorum, que habla de las parroquias de las diócesis del reino de los suevos en el noroeste peninsular.

Término:

TURONIO (Parochiale suevorum siglo VI d.C.) T-UR-ONI-O, UR = AGUA en euskera, TUR = Agua salada = mar, o también era aquella agua que no se podía beber, porque tenía sal, no era potable, y esto era algo básico, saber si el agua se podía beber o no para el ser humano, en épocas remotas (y aún lo es hoy en día), la “T” prefijada delante de “UR”, agua, le confiere al significado la propiedad de ser salada, ONI (ON en euskera) = JUNTO A, O = artículo, significado=“El junto al mar (ría)”. Ubicación = EL ARENAL. El núcleo urbano pudo haberse organizado alrededor de la antigua iglesia que había donde hoy está ubicada la iglesia de Santiago de Vigo (documentada en 1156, probablemente construida sobre otra iglesia pre-existente). En cuanto al significado de la palabra y el hecho de encajarla en donde había una gran playa, puede ser también, justamente “Playa”.

Vigo El arenal

Vigo, El arenal. La antigua playa. Foto www.todocoleccion.net

BURBIDA (Itinerario Antonino siglo II d.C.) B-UR-BIDA, UR=AGUA en euskera, (p.e. iturburu = fuente en euskera), BUR = Agua dulce = fuente o agua que se puede beber, BIDA (BIDE en euskera) = CAMINO, VIA, “Camino de la fuente”. La “B” prefijada delante de “UR”, agua, le confiere al significado una propiedad, dulce, es decir, agua que se puede beber. Ubicación LADERA NORTE DEL CASTRO. Existe, aún hoy, la fuente de la FALPERRA o “Falcata perra”, Fal (de falcatus en latín) = hendida, segada, Perra (en Euskera latinizado o Latín euskerizado, Herri o Erria en euskera, Petra en latín) = Piedra, o de la piedra hendida, del corte en el monte, entre el Castro (Vigo) y El Arenal. Existen en el Casco Vello (Viejo) la Plaza do Peñasco, al lado del Berbés, y en A Laxe (A Pedra ó La Piedra), la calle Bajada a la fuente (Baixada a fonte). Por otra parte, al estar situada esta área en cotas medias y bajas del monte del Castro, significa que la extensión de los acuíferos de la montaña en esta zona sería lo suficientemente grande como para proveer de agua a las abundantes fuentes de la zona, con su salida natural por grietas en la Pedra, Laxe, Peñasco, Falperra. En Orense se llama Burgas a las fuentes de agua termal. El núcleo urbano pudo haberse organizado alrededor de la antigua iglesia que había donde hoy está ubicada la iglesia de Santa María de Vigo.

La Falperra

La fuente de la Falperra. Falcata perra. La fuente de la piedra hendida, que dió nombre a Burbida. Aunque, ya antes de los romanos y de los proto-euskeras, daba de beber a los primeros habitantes de la zona del Castro, hace tal vez 25.000 años.

BERBÉS (término moderno, citado en documentos medievales), ubicado en la misma zona donde situamos Búrbida, su nombre derivaría de este con el mismo significado.

VIGO (término moderno, pero que aparece ya citado en un documento del siglo X, lo que hace suponer que el término existía ya en épocas más antiguas), tal vez BI-GO en la época prerromana, BI=VI= MAR, o ría, (IBAI es río en euskera), GO = EN LO ALTO, CIMA, CERRO, “En lo alto del río (o ría)”. Ubicación POBLADO CASTREÑO DEL CASTRO.

Para poder conferir a la T, de Turonio, la calidad de salada o no bebible al agua y en B, de Búrbida, la calidad de dulce o no bebible, tenemos que hacer otra postulación con otro término, que se encuentra en el P.S., junto a CELESANTES, y es

Turedo (Parochiale suevorum siglo VI d.C.) En euskera moderno se pronunciaría turredo, es decir, la r es vibrante múltiple, con lo cual cabe suponer que el término de lugar actual Redondela coincida en el lugar con Turedo, con toda probabilidad la iglesia de Santiago de Redondela. De ser así, y por el hecho de encontrarse en un brazo de mar anejo a la ría, o ría dentro de la ría, el significado de esta palabra sería Tur=Agua salada o mar, y Edo un significado que podría ser brazo, entrante o foz.

Los pantanales prístinos primordiales de las Gándaras de Budiño.

La llegada de los primeros hablantes de lenguas aglutinantes proto-euskeras, hacia el cuarto o tercer milenio a.C., se produjo siguiendo el curso del río Miño. Al llegar al recodo donde este río converge con el río Louro, aguas abajo, se encontraron con un montecillo que se elevaba detrás del área pantanosa donde desembocaba el río Louro. Era la región del área pantanosa de las Gándaras de Budiño, con mucha vegetación acuática y gran cantidad de aves. Estaba confinada al este por las formaciones graníticas de piedra rosa de montes de Budiño, entre los actuales municipios de Porriño, Salceda de Caselas y Tui, con cotas que superan los 450 m; confinada al oeste por las sierras del Aloia, Galiñeiro sur y Cruz de Erbille, entre los municipios de Tui, Porriño, Gondomar y Mos, con cotas que superan los 600 m. La elevada pluviosidad de la zona, provoca la generación de abundantes corrientes fluviales, fuentes, regatos, torrenteras, de corta longitud, pero elevado caudal relativo. La convergencia de las aguas en la región conforma los pantanales del río Louro, que desaguan en el río Miño tras atravesar una garganta entre montañas, antes de llegar al actual Tui y al río Miño.

Los depósitos aluviales, menores en aquella época ancestral que hoy día, conferían a la desembocadura del río Miño se encontrara en forma de estuario, situado en una zona más tierra adentro que hoy día. Se supone que las aguas del mar tenían en aquella época mayor nivel que en la época actual, aunque pudo sufrir variaciones positivas o negativas en un tan largo espacio de tiempo, conferían al río Miño una estructura fluvial intermareal (la tiene aún hoy día), con lo cual el agua, al menos con marea alta, tenía, y tiene, características salinas. El agua del río Miño a la altura de Tui no era, ni es, bebible.

TUDE (Itinerario Antonino siglo II d.C.) T-UDE Ude significaría (aunque es hipotético) pantano (Las Gándaras de Budiño eran en época antigua un pantanal muy extenso, que llegaba hasta Tui. Además el río Miño, debido a 100 siglos de diferencia de aluviones, probablemente tenía la desembocadura más cerca de Tui, y el mar se adentraría hasta esta ciudad, como lo hace hoy con marea alta. T-UDE, es decir, TUDE, seria Pantano de agua salada o no bebible. Hay una palabra en francés actual que es Mud que significa barro.

Tui Catedral

La Catedral de Tui

BUDIÑO (término actual), antiguamente pudo ser B-UD-IÑO, es decir, BUDI, pantanal de la parte donde el agua es dulce y se puede beber, y lugar al otro lado del pantano de agua dulce (ÑO, variedad dialectal de “más lejos”, como se explica después), donde están las terrazas graníticas elevadas sobre el pantanal y donde se han encontrado abundantes restos de la edad de la piedra.

BAIONA, BAI-ONA, BAI= MAR (aunque RIO es IBAI o BAI en euskera, aquí debe adoptarse como significado MAR, puesto que en Baiona, hacia el mar no se ve la otra orilla, es decir, es evidente que es mar, ni río ni ría), ONA = JUNTO, “Junto al mar”. De esta forma se diferencia el significado de VI, ría, o río grande, como aparece en Vigo, donde se ven claramente las orillas cercanas. Aunque era también llamada Erizana (nombre que igualmente tiene raíces euskeras, tal vez Eriz=erizo, tan abundantes en la zona y Ana=valle), “valle de los erizos”.

BAIÑA BAI-ÑA, BAI= MAR (IBAI o BAI), ÑA=más allá, luego Baína sería “lejos del mar” o “más allá del mar”. Hay que saber que Baíña es un pueblecito que está en las proximidades de Baiona, separada por un monte, y tierra adentro, es decir, lejos del mar.

BELESAR: BEL=OSCURO

BAREDO: BAR=NUEVO, EDO=VADO, como en Redondela. Y hay un pequeño vado allí, donde el río desagua entre roquedales, cerca de Cabo Silleiro.

MORRACIO M-ORRATZ(O) ORRA (ORA)=SOBRE en euskera. Muy semejante a cerro en castellano. La ubicación original puede proceder del eremitorio del monte Ermelo, en Bueu, donde después, en el siglo IX, se constuyó el monasterio de Santiago del monte Ermelo. ERME-LO, erme (raíz de ermitaño, hombre que vive en soledad, en el desierto originalmente, asceta, palabra del latín y griego) y en lo alto. Enfrente de este monte hay otro monte, situado muy cerca, a menos de un quilómetro por un camino, que se llama Paralaia, con raíces también euskeras, ya que “Para” vendría del latín pater, padre, convertido en parre o para, en vasco latinizado. Laia sería como OLAIA, del griego “que habla bien”. En este monte hay una cueva. Esta cueva debía ser donde vivía el ermitaño, “el padre que habla bien, o da buenos discursos, y habita en lo alto”. Hay nombres en el país vasco como ERMUA o ELORRIO.

Santiago de Errmelo

Santiago de Ermelo

IRIA IRI-A IRI=VILLA O POBLACION. Está situada algo más al norte, junto a Padrón.

TABULEIA (Parrochiale suevorum, siglo VI): (o Tabulela), TABU-LEIA, que significa en euskera afines a alta, elevado, monte, y algo relacionado con mirar, significado de Leia en latín, que es cristal o lente, algo relativo a la visión, que encaja con el nombre del emplazamiento, (Altamira), en Taboexa, As Neves, iglesia situada en las proximidades de un castro prerromano, “Monte de Altamira”, latinizado. Ver As pedras de Taboexa falan y Los Romanos en Taboexa. Taboadela, está un poco más lejos, en la provincia de Orense, por tanto perteneciente a otra diócesis, donde había un antiguo castillo y donde los romanos dejaron su impronta en las tierras del término como demuestran los restos de las calzadas romanas en las parroquias de San Miguel de Taboadela y Santiago de Rabeda, en donde fue descubierta el ara romana con una inscripción. En Taboadela se encuentra un cementerio que perteneció a la etapa paleocristiana en el que aparecen tégulas y ladrillos romanos del país. Junto a San Miguel de Taboadela se localiza un pequeño montículo de 453 m conocido como Monte do Castro. La denominación indicaría la presencia de restos, hoy no visibles, de un posible poblado castrexo. De cronología anterior a este poblado podremos ver unas cuantas cazoletas (petroglifos) sobre un una piedra. Muy cerca del alto existe una sencilla capilla conocida como de San Xoán.

Los nombres de varias iglesias del Parrochiale Suevorum, del siglo VI, de la diócesis de Tude (Tui), no han dejado huellas en la toponimia, por lo que hay que determinar su situación a partir de deducciones semánticas y lógicas basadas en la toponimia. Se trata de Lucoparre, Marciliana y Caresiano.

Continua en Turonio, Burbida, Vigo (Sigue)

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3 respuestas a Turonio, Burbida, Vigo

  1. MARIA BEGOÑA MENDEZ AGUIRRE CRESPAN dijo:

    Muy bueno el articulo Cesar me gusto mucho

  2. Cesar dijo:

    Gracias

  3. Dr. Ernesto Villagómez V dijo:

    No se contextualiza con los espacios actuales de Europa, ello deja una cierta confusión y lo que se trata es de ubicar de manera precisa donde se ubica el laboratorio Astronómico Vigo.

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